NIGÉRIA: Benin City – Calabar – Ikom – Mfum ( 29 de Outubro – 1 de Novembro)

Al día siguiente quisimos continuar viaje, pero nos levantamos con la sorpresa de no poder salir del hotel. Es el día del “Clean Up”. Durante 3 horas, desde la 7 de la mañana hasta las 10 está prohibido salir a la calle. Es el último sábado de cada mes, en el que aprovechan para limpiar las calles de las ciudades de todo el país. Y todos se tienen que quedar en casa para hacer limpieza del hogar, mientras que “otros” sanean las calles. Nos hace sentir como en un toque de queda. Me acerco a la reja de la calle: una ciudad fantasma.

A las 10, la masa de gente sale a la calle como si nada, colapsos circulatorios por todos lados. Y aparentemente sin rastros de limpieza. Nada más salir empiezan nuevamente los controles policiales, solo que ya no tenemos tanta paciencia como el día anterior. De esta vez los policías parecen más agresivos, se ponen delante del coche con sus kalashnikovs y aire de matones. Nos piden papeles del coche, carnet de conducir, mientras intentamos con una sonrisa forzada desviar la conversación con esperanza que nos entretengan lo menos posible. Como en el dia anterior unos se despiden amablemente con el “Wellcome to Nigeria”, otros nos preguntan que qué les vamos a dar, que es “weekend”, quieren dinero básicamente. Alguno asombrado grita “Two whites in Nigeria!!”, o “Oibos!!” Siempre con excusas nos vamos salvando de darles un céntimo. Que si quieren recibo de compra de los cristales oscuros, o recibo de haber comprado la tienda de camping. Observamos que los propios nigerianos, que son parados, les pagan algo de dinero manteniendo este sistema de corrupción a cambio de dejarles pasar con sus mercancías que incumplen cualquier norma de seguridad vial. En varios controles nos piden si llevamos extintor y triángulos. Los llevamos y nos parece increíble que intenten cogernos por ahí, en un país donde los camiones averiados o accidentados son abandonamos en medio de las carreteras y los que pasan varios días averiados los señalizan con ramas de árboles.

La carretera tiene dos carriles para cada sentido pero si hay una zona en mal estado los coches pasan invariablemente de un lado para otro, por lo que es frecuente encontrarse coches viniendo en tu carril en sentido contario. En uno de los desvíos observamos que a unos 100 metros algo pasa, hay personas corriendo, huyendo en nuestra dirección. Nos parece que algo puede explotar, alguna mercancía peligrosa. Cuando pasamos al lado del sitio separados por una mediana de juncos se escuche el sonido de un disparo, al mismo tiempo que en el minibús de trasporte que nos adelanta, los pasajeros bajan las cabezas para protegerse. Aceleramos para alejarnos del lugar del supuesto asalto en medio de la carretera a plena luz del día.

Después de 20 controles policiales, dejamos de contarlos hasta llegar a la ciudad de Aba, en el mismo Delta del Niger. Fueron más de 6 horas de viaje. Encontramos un Hotel llamado Oomnne dirigido por un nigeriano simpático llamado Cleto, que nos anima la conversación de la cena contándonos la corrupción de su país, y su vida en USA y Europa. Tiene 7 hijos y algunos viven en USA con su mujer. Solo pensamos en atravesar rápido este país y llegar a Camerún. La seguridad nos obliga a dormir en habitación. Solo hay luz a partir de las 6, cuando anochece. Tampoco agua corriente. Ducha a jarritos.

Al día siguiente y antes de tocar las 7 en el despertador, llaman repetidamente a la puerta. Nos traen el desayuno al cuarto. Imaginamos que un gesto de amabilidad del manager. Nos ponemos en camino, nos aconsejan no continuar por la ruta pensada. Dicen que la carretera está muy mal y peligrosa sin decir claramente qué tipo de peligros son, así que hacemos caso y damos un rodeo de casi 100 kms en dirección a Umahia y después girar en dirección a sur nuevamente para Ikot Ekpene y continuar por ruta original. El manager nos regala para el viaje dos sacos grandes de cubitos de hielo que casi no caben en nuestra nevera. Nada mas salir, primeros controles, ya no  nos sale la sonrisa. Menos mal que los controles se van haciendo menos frecuentes y menos molestos.

El paisaje del delta del Niger es más tropical y verde, aparecen zonas de palmerales densos que se mezclan con la jungla entre pequeños ríos. Es domingo y nos cruzamos continuamente con mujeres y familias muy bien vestidas para las celebraciones religiosas con sombreros pomposos y vestidos coloridos y elegantes. Es la región del Cross River cerca de la frontera con Camerun. Llegamos a Calabar. La ciudad es completamente diferente a las otras, asfalto impecable, zonas verdes y ajardinadas, parece una ciudad americana. Avenidas amplias, semáforos y coches hasta mejor cuidados. Hasta las personas nos parecen completamente diferentes, mas tranquilas en sus paseos. Estamos contentos. Ciudad antiguamente importante puerto de mercado de esclavos y después de aceite de palmera. Nos dicen que también hay menos criminalidad y menos corrupción. Visitamos Drill Ranch, una finca en medio de la ciudad que se dedica al cuidado y protección de monos drill, de chimpancés y otros animales. Visitamos el centro y una hembra de chimpancé nos tira una media botella de plástico llena de barro que nos alcanza.

En la ciudad nos informamos que los caminos de entrada en Camerún están casi intransitables por las lluvias. La otra posibilidad es un ferry de Calabar para Tiko en Camerún, pero es carísimo, así que no tenemos opción.. entrar por las carreteras enfangadas.

Tras descartar el conocido Paradise City Hotel que no hace nada honor a su nombre, nos alojamos en el Nelbee Hotel, una guesthouse simple y básica, con empleados muy simpáticos.

Al día siguiente, nos levantamos con un golpe en la puerta a las 6,30. No hay luz, tampoco agua, y un chico nos trae un balde con agua. Encontramos la embajada de Camerún, “off” de Spring Road y pagamos 50000 CFA cada uno por el visado que nos lo darían en 4 horas. Decidimos visitar el Museo histórico, con mucha iconografía de los tiempos del colonialismo, y con fotos de la reina Isabel II de Inglaterra en su visita a la colonia poco antes de la independencia. Después visitamos otros puntos de la ciudad como un club de la Marina, el Marina Resort, junto al mar. Acabaríamos el día en este lugar tomando una cerveza con un empleado de nuestro hotel, un estudiante de ciencias políticas que trabaja en el hotel como part timer. Quiere ser político, nos habla de la corrupción de Nigeria y la necesidad de destituir a los políticos ineptos. El chico se distrae continuamente con su reloj y teléfono móvil…posiblemente nunca servirá como futuro político de este país, o sí.

Al día siguiente cuatro horas hasta la frontera con Camerún, por una carretera que está bien asfaltada pero que en los últimos 30 kms antes de llegar a Ikom se convierte en una tortura llena de agujeros (pot holed) .Una vez pasado Ikom, recorremos los últimos 20 kms hasta la frontera y nos paramos a unos metros a comprar comida y agua para gastar los últimos nairas. En el puesto de aduanas, un policía muy amanerado, nos convida a otra dependencia para tratar del coche. Teníamos el Laissser Passer sin haber dejado depósito de dinero porque estábamos en tránsito y el policía, gordo y sudoroso nos pide dinero. Comienza una conversación muy acalorada. En el puesto fronterizo de entrada de Nigeria nos habían asegurado que no tendríamos que pagar nada a la salida. Dejamos ver que no tenemos prisa y obligamos al tipo a hacer una llamadas. Pasado unos 20 minutos nos dice que muy bien, pero que tenemos que darle algo, a lo que también nos negamos. Al final él, un poco harto de nosotros, y no menos nosotros de él, nos sella pasaporte y nos deja salir de Nigeria.

Cambiamos dinero de CFA de western countries para CFA de centro áfrica y cruzamos el puente en medio de la selva tropical que separa a los dos países. Salimos muy contentos pero la alegría duraría poco. Nos sellan rápidamente la entrada en Camerún (ya que teníamos visto de 2 meses), pero en la aduana nos piden el Carne de Passage del coche. Según nuestra información, existe el Laisser de Passer como en otros países, el Passavant. Pero nos dicen que no, que no hay modelo. Nos hacen entrevistarnos en una casa con otro policía que muy amablemente nos dice que sin el carne de passage no se entra, ya que de lo contrario debíamos dejar un deposito del valor del coche, que obviamente no es posible. Nos hace ver que tenemos que desistir del viaje, vuelta para Portugal. Nosotros en el fondo sabemos que es dinero lo que quieren. Al final cuando saben que estamos dispuestos a abandonar, y tras mostrarles los Laisser Passer de otros países y una llamada a no sé quien, nos dicen que tiremos fotocopias de los Laisser passer, del visado de Angola y pasaporte y de la pasta del pasaporte (ésta completamente absurda).

Ya tenemos un “parásito” de la frontera que nos sirve de intermediario y es la propia policía que le informa a este personaje de lo que tenemos que hacer. El “parásito”, dice que necesitaremos de su ayuda para pasar los 25 Kms próximos de caminos muy malos . Nos pide 100 dólares: Ja, ja!! y nos dice que tiene una pala grande y una cuerda. Pero primero tenemos que conseguir las fotocopias. Pagamos una moto taxi para ir con el parásito hasta la casa del dueño de una tienda cerrada en la que hacen fotocopias. Es un momento de debilidad, nos apetece estar en casa , rodeado de familia y amigos.

Con fotocopias en mano, nos dirigimos a la aduana, pero son las 6 de la tarde y tenemos que asistir al acto solemne de bajada de la bandera en la frontera. Un policía con silbato pita y todo el mundo se para, se congelan en lo que están haciendo. El acto dura 5 minutos y las personas no se mueven como si estuviesen dentro de una foto. Después nos dicen solo podemos solucionar lo del coche al dia siguiente a las 6,30 de la mañana. Decidimos hacer noche en tienda junto a la aduana. Noche de lluvia que empeorara los caminos del día siguiente.

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TOGO: Lomé – BENIN: Ouidah – Abomey – ketou – NIGÉRIA : Ilara (24 – 28 de Outubro)

Segunda-feira, dia de pedir vistos. A entrada na cidade é caótica com a estrada em muito mau estado. Conforme combinado ligamos ao Mr. Zawif que nos enviou um empregado apara nos acompanhar á embaixada da Nigéria. Depois de nos dizerem que deveríamos ter pedido o visto no país de origem lá conseguimos uma entrevista com o Cônsul, para esclarecer a situação. Preenchemos 2 páginas repetidas (por falta de químico) e entregamos os formulários com os passaportes.

Chegou a hora da reunião com o Cônsul, um homem alto de meia-idade, que vestia umas calças e blusa do mesmo tecido africano, em tons amarelos e bordados com relevo. Diz-nos que não poderia conceder-nos o visto por não sermos residentes. Quando nos perguntou a profissão, notou-se o seu espanto. Lentamente o discurso começou a mudar e o que é certo é que nos concedeu um visto de 7 dias de trânsito para atravessar toda a Nigéria. Sabíamos que aqui a corrupção funcionava por relatos de outros viajantes, mas o que é certo é que nós conseguimos os vistos pagando o normal valor de 44000CFA.

Após recolher o passaporte com o visto da Nigéria, pelas 15 horas, dirigimo-nos á embaixada do Benin.  Após pagar 10000 CFA e depois de comentar com a senhora, obviamente católica, sobre a visita, em Novembro do Papa ao Benin, lá conseguimos que na manhã seguinte estivesse pronto. Depois de passear um pouco por Lomé decidimos voltar ao Robinson Plage, pois aí o banho no Atlântico estaria garantido.

Nessa noite ao contrário daquilo que pensávamos, passamos por um horrível vendaval. Pelas 23 horas acordamos com fortes rajadas de vento. O toldo que tínhamos deixado aberto levantou-se com tal violência que entortou os suportes. Descemos com toda a pressa para o compor e enrolar. O vento cada vez mais forte acompanhou-se de uma chuvada que rapidamente se transformou numa tempestade tropical, com chuva, vento e relâmpagos mesmo sobre nós. A tenda parecia que ia levantar voo e destruir-se por completo. Não iria aguentar. Tentávamos segura-la da melhor forma. Os lençóis, colchão e nós próprios completamente encharcados. A situação não parecia acalmar pelo que organizamo-nos de forma a sair e fechar a tenda o mais rapidamente possível. Resguardamo-nos numa área coberta onde o segurança assistia, impávido e sereno aquela tempestade que iluminava todo o mar. Perguntou: “Probleme?” Respondemos pingando água “Rien!” Bonito o espectáculo, quando se está a salvo! Ainda a chuva caia quando decidimos mudar de roupa, vestir algo seco e dormir no carro…

No dia seguinte, 25 de Outubro, após a noite mal dormida, saímos do carro esperando a bonança depois da tempestade. A tarefa era simples: secar! Abrimos a tenda e colocamos tudo em direcção a sol que era já forte, apesar de no horizonte se aproximarem nuvens escuras. Arrumamos tudo enquanto conversávamos com uma vizinha dinamarquesa que assistia á nossa azáfama. Vive com o marido em Lomé. Trabalham para uma empresa de construção no Porto de Lomé. Muito simpática e cordial ofereceu-nos o pequeno-almoço, que a sua acompanhante, Antoinette nos trouxe.

Criamos ali amizade com toda esta gente tão simpática, juntamente com os funcionários do Robinson Plage. Despedimo-nos de toda a gente e recolhemos o visto do Benin. Almoçamos fufu (massa típica feita com uma mistura de farinhas) com peixe e dirigimo-nos a fronteira com o Benin. Muito simples a passagem desta fronteira. Compramos um novo laissez-passar (5800 CFA) para o Toyota e dirigimo-nos ao Grand Popo uma zona de praias com a paisagem dominada com coqueiros. Ficamos no Victor´s Place, a casa de um rapaz chamado Simone, com um bungalow e sítio de campismo. Depois da noite anterior decidimos ficar num quarto. Merecíamos uma noite bem dormida. Jantamos no bar do Simone, ”gari”, ou seja farinha de mandioca, com peixe. Ficamos mais um pouco, a beber cerveja e conversar até que um grupo de pessoas locais começou a cantar e a tocar tambor. Rapidamente se transformou numa verdadeira festa Africana, com cantos e danças quase tribais, que pareciam imitar animais. Mais tarde um dos rapazes enquanto dançava manejava marionetes de cerca de 1 metro de altura que pareciam ter vida própria. Os movimentos que não somos capaz de fazer, estavam ali, num boneco e no seu monitor… Foi aí que o Pablo aprendeu a imitar o peru…

No dia seguinte fomos na direcção de Ouidah, onde visitamos alguma da sua cultura. É uma cidade com história, sobretudo na época da escravatura, em que também os portugueses entram.  Há um percurso que era antes percorrido pelos escravos, desde um forte português até a praia onde um marco refere o “Ponto de não retorno”. Daí saiam em barco para a América e Europa, para nunca mais voltar. É Património da Unesco desde 2006. Um dos portugueses, Francisco de Sousa a viver no Brasil foi um dos principais mentores de todo este comércio. Num mural vimos a representação atroz de tal época da história. E Portugal com este peso de participar no comércio humano…

Um outro aspecto importante desta vila e também do país é a sua relação com os fetiches e vodoo. Visitamos o templo das pitões, onde há cerca de 50 destes exemplares. São sagradas e motivo de culto. Ter uma ao pescoço é uma sensação estranha!

Na rua reparamos num aglomerado de pessoas vestidas com trajes coloridos e colares de conchas. Era uma cena de vodoo que nos proibiram de fotografar. Um  grupo de 4 homens e 4 muheres, de diversas idades, dançavam. Os homens saltavam em grandes piruetas que faziam lembrar capoeira, as mulheres com gestos dos pés e braços ritmados… os corpos brilhantes do suor moviam-se de forma muito ritmada…

Fomos na direcção de Cotonou e á chegada a Cocotomey, procuramos um mecânico para nos mudar o óleo do carro, uma vez que já tínhamos feito 10000 Km desde a saída de Portugal. Antoine, um rapaz que conhecemos no Grand Popo deu-nos a referência deste seu amigo. Muito simpático mudou o óleo e filtros sem cobrar mão de obra. Afinal eramos todos amigos! Claro que recompensamos tal eficiência.

Voltamos a Ouidah, onde pocuramos o Jardin Brasilienne, um espaço que já teve melhores dias, mas mesmo assim deu para relaxar e aproveitar uma piscina enorme, tudo por 6000 CFA. Acampamos entre coqueiros!

No dia seguinte fomos para Abomey, onde visitamos um dos palácios da cidade, transformado em Museu e Património da humanidade. Mais uma vez com fotos proibidas! Nos tempos da formação do reino de Dahomey (como se chamava o Benin antigamente), cada rei construía um palácio para si e as suas esposas. O espólio é bonito apesar de escasso e as condições de preservação muito degradadas. É pena pois é de facto digno de ver. Mais uma vez notamos a relação de amizade dos antepassados com Portugal, sendo parte do espólio prendas de tecidos e cerâmica dos portugueses negociantes de escravos com os reis de Dahomey.

Depois da visita feita decidimos retomar a estrada e andamos mais cerca de 60 km até Ketou. Não tínhamos referência de nenhum local para dormir. Vimos uma enorme igreja católica com um amplo espaço lateral, que era o recreio da escola da missão. Pedimos autorização para ficar, que foi cedida pelo Padre George. Estivemos algum tempo a conversar com ele, que nos alertou dos perigos na Nigéria. Disse que o crime é frequente, que a polícia é chata e que cruzar a fronteira é stressante. Estávamos já habituados aos comentários sobre os perigos na Nigéria. Falavam em assaltos á mão armada e em barricadas na estrada, em raptos dos comerciantes de petróleo e no terrorismo bem presente no país. Com tudo isto e ainda mais a confirmação por um padre de que os Nigerianos são agressivos e violentos começou a gerar-se preocupação nas nossas cabeças… mas tinha que ser não havia outra possibilidade e se outros tinham passado nós também arriscaríamos!

No dia 28 de Outubro fomos acordados pelas crianças da escola que começavam a chegar. Tínhamos reparado que havia missa. Assistimos ao final da missa e enquanto esperávamos o Padre George. Despedimo-nos dele enquanto ele cumprimentava os seus paroquianos e bendizia as crianças que esperavam o mesmo de nós ao inclinar a cabeça na nossa direcção.

Chegamos a Ilara, uma aldeia dividia a meio pela fronteira, com uma parte no Benin e outra Nigeriana. A saída do Benin foi simples. Depois vinha a vez da entrada na Nigéria. Entramos nos meandros da aldeia e as pessoas em todas as direcções gritavam e sorriam, cumprimentavam-nos com uma simpatia inesperada. Onde estava a agressividade falada?

Na imigração carimbaram o passaporte e depois de perguntarem a profissão um dos polícias mais jovens diz que tem dor no sítio do coração. Perguntamos se estava apaixonado. Claro que foi risota geral e final de conversa sobre medicina.

Na polícia da alfândega estavam 2 policias que nos pediram o Carnet de passage. Se éramos turistas tínhamos que ter carnet, a não ser que estivéssemos de visita e nesse caso emitiam um laissez-passer. Mudamos de imediato o discurso. Não éramos turistas mas sim visitantes em Moçambique onde já tínhamos trabalhado. Sendo assim emitiram o documento que nos permitiria ir a Calabar e daí atravessar para os Camarões. Estávamos em trânsito e não em turismo! Afinal foi mais fácil que o previsto e sem pagar nada…

Seguimos em direcção a Benin City. De todas as direcções voltamos a assistir ao fenómeno simpatia dos Nigerianos. Durante 6 horas de condução fomos parados em 44 check-points. Servem para tudo. Vacina da febre amarela, controlo de passaporte, mais imigração, mais policia e mais policia ainda, não foram tão rudes como aquilo que nos tinham dito e alguns até bem simpáticos. Perguntam frequentemente se tínhamos alguma prenda para eles e com a resposta negativa diziam Wellcome e deixavam-nos partir. Fazem questão de mostrar que somos bem-vindos ao país deles, e que estamos em segurança pois há polícia por toda a parte que nos protege. Estão armados, com kalashnikovs, e a maioria com coletes a prova de bala. O nosso truque foi começar logo com um sorriso e cumprimenta-los efusivamente. Mesmo que estejam com uma cara de mau acabam por ceder e acabamos todos a rir… We are brothers, We are friends, no problem!

Abeokuta é uma cidade enorme tal como pensávamos que são todas na Nigéria. Foi fácil chegar a auto-estrada que liga Lagos a Benin-City. Desta forma passamos ao lado da confusão e perigos de Lagos.  Os check points intensificaram-se e a média de km era 40 km/hora.  A certa altura paramos numa fila enorme numa estrada que habitualmente tem 2 faixas estava agora transformada em 4 e uma quinta para motos. As pessoas dos outros carros que paravam ao nosso lado gritavam “Oibo”, que significa branco. Quando perguntávamos o que se passava diziam: There´s no road! De facto havia pedaços da estrada em construção, mas era impossível que não houvesse estrada para continuar… Havia mas muito degradada nessa zona de cruzamento!

Demoramos cerca de 1 hora a sair daquela confusão e chegamos a Benin City já de noite. Nesta estrada é frequente mudarem o sentido da estrada. Há 2 vias de cada lado em grande parte do percurso, mas de repente pode vir um carro de frente, e outro e outro, e passamos a estar numa estrada de 2 sentidos. E ninguém acha isto estranho. Também nós a uma certa altura tivemos que ir em contramão… Em África sê africano… Aliás não havia outra hipótese. E aquilo que não queríamos fazer nunca na Nigéria já estávamos a fazer… Conduzir à noite! Na estrada onde até roubos armados e raptos ocorrem!

Chegamos ao Edo Delta Hotel exaustos e com sensação de insegurança. Vigiado por todo o lado, estacionamos o carro e os seguranças vieram logo ao nosso encontro. Acampar nem pensar. Ficamos um quarto nojento por 4000N. No restaurante apenas fried rice. Tentamos sair para comer na rua, mas os seguranças disseram que era perigoso… Enfim! Nigéria!

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TOGO: Cinkasse – Kanté – Amlamé – Kpalime – Lomé (20 – 23 de Outubro)

Nos largamos en dirección a la frontera de Togo. Despues de recorrer casi 300 kms por carretera decente. Llegamos a Cinkasse la frontera donde pagamos una tasa de tránsito de 2000 CFA y 10000 CFA por una visado de 7 dias, con posibilidad en la capital de aumentar a un mes gratis. Compramos el Laisser de Passer por 5000 CFA y ENTRAMOS EN TOGO!! Al otro lado de la frontera nos esperaba una pista de tierra en mal estado de unos 50 kms para después pasar a asfalto razonable otros 155 kms para llegar a Kante donde haríamos noche. Dimos con un Camping llamado Auberge Oxygene, perfecto con patio para acampar, bar con música y cerveza fría,… y cuartos que alquilan dudosamente por horas. Dormimos una vez mas en nuestra tienda ajenos a los movimientos de pasillos. Nos levantamos con el canto de un” lindo” gallo a dos metros de nosotros.Y vamos a vistar las aldeas de Tamberma em Koutammakou, cerca de la frontera con Benin. Nos informam que tenemos que pagar entrada de visita y guía por 8000 CFA, con derecho a visitar una de las 36  aldeas y una casa dentro de un baobab. No hay ningun turista por la zona, solo nosotros. Nos recibe el jefe con poca cara de simpático, pidiendo mas dinero. No lo damos. La aldea son un conjunto de construcciones de barro de muchos siglos con carácter defensivo de posibles enemigos(capturadores de esclavos).La visita vale la pena. Mujeres con sombreros con cuernos de antílope,para que le tiremos una foto a cambio de “l’argent”. El paisaje togoles es verde exuberante,tropical ,con muchas montañas y una carretera principal que atraviesa el pais de norte a sur. Dejamos la aldea y a unos 3 kms visitamos un baobab-casa, donde el dueño nos hace entrar en el árbol hueco y hace una demostracion de su destreza física escalando por dentro y saliendo por un agujero de la copa. Satisfechos con la visita, continuamos el viaje en direcion al Sur. La carretera inicialmente en buen estado, va empeorando cada vez mas… Pasamos paisajes deslumbrantes de enorme belleza tropical. En el trayecto numerosos camiones averiados. No nos extraña…agujeros enormes en un asfalto que no restauran desde hace años. Una autentica tortura física…salpicado de poblaciones llenos de mercados en la misma carretera, personas de un lado a otro y estudiantes uniformados saliendo de los colegios e institutos. Pasamos Kara (segunda ciudad del país) y Sokode , parando en Atakpame, para un almuerzo tardio. Solo nos queda menos de una hora de luz para conducir y allí nos desviamos por una carretera panorámica en direccion al oeste, a Kpalime. Son mas de 100 kms por la que es considerada la peor carretera del pais.Despues de unos 35 kms en casi una hora ,decidimos parar junto a una población llamada Agadi, creada entorno a una mision religiosa asentada hace muchos años. Junto a la iglesia esta la Maison du Pain ( una panaderia con un horno parado hace meses ,pero con bebidas frias y terraza) .Despues de hablar con el padre de la mision, acampamos junto a la panaderia con dos hermanos encargados, muy simpaticos y hospitalarios. Esa noche hariamos mas amigos que nos acompañarian a la aldea proxima a comer alguna cosa y compartir unas Pils .El cielo amenaza lluvia y hace acto de presencia con una tromba de agua. Nos despertamos a las 5,30 entre canticos de la iglesia y corredores militares entonando una canción ,mientras que el encargado Jean Marie abre la boulangerie con un letrero que dice el pan es vida (en francés y en su lengua nativa).Compartimos mermelada con ellos. Continuamos por “highway” trans-togo en dirección a Kpalime. La vegetación y los charcos se comen el camino,atravesando pequeños ríos que vienen de cascadas altas en la margen derecha. En Kpalime es sábado y dia de mercado con gran bullicio de personas. Nos dirigimos a la frontera con Ghana para intentar pasar 4-5 dias al país vecino..es el segundo intento. Despues de atravesar las montañas,llegamos a la frontera donde una vez mas, no nos dejan pasar con el coche europeo.Tras mas de media hora, nos dicen que infelizmente no podremos entrar por esta frontera, nos asegura que podremos por la frontera en el sur junto a la capital. Ya casi desistimos de Ghana,al final no es necesario en nuestro viaje,solo por aprovechar el visado conseguido en Bamako,tan caro. En dos horas nos plantamos en Lome,la capital. El caos circulatorio y el olor a mar típicos de una ciudad portuaria del golfo de Guinea. Nos dirigimos directamente a la frontera,fácil de identificar por la masa de gente y caminones cargados a entrar y salir.Comienza la aventura,rapidamente nos abordan los parasitos típicos de las fronteras, moscas que te “quieren ayudar” para la papelada a cambio de dinero..casi imposible de ignorar en medio de tal caos. La salida de Togo nuevamente sin problemas,a pesar de la policía del parking que intenta que paguemos una pasta por haber aparcado tres minutos en el lugar adecuado.Nos ponemos “gallitos” y empieza una discusión …pedimos recibo que no nos lo pasan, hasta llegar a un acuerdo pagando poco mas de un euro.Una vez en la aduana de Ghana, la policía habla con uno de los “parasitas” para llevarnos a un agente que valorara el coche para conseguir un bono de entrada. El agente y el “parasito” nos piden de entrada 150 euros para empezar papelada,sin aseguranos el paso en el mismo dia. Obviamente desistimos en nuestro tercer intento…Bye-Bye Ghana!!. Nuevamente en Togo, intentamos orientarnos y disminuir el estrés fronterizo. Pasando el caótico puerto de Lome,llegamos a una playa con un hotel de bungalows enfrente de la playa entre palmeras,dirigido por una francesa que vive hace 15 años en Togo.La “madame”,como asi la llaman sus empleados ,todos locales , muy amablemente nos deja acampar..Es un sitio muy agradable sin grandes lujos,lleva abierto 7 meses y ahora solo hay una cliente. Dicen que es lo mejor de la ciudad. Cuando acampamos nos damos cuenta que hay un muro al lado con un pequeño estanque y dos cocodrilos enormes a los que alimentan con pescado y gallinas vivas. Es el momento de relax y playa…Es sábado y nos quedaremos un par de días para descansar y conseguir el visado de Nigeria el lunes,que ya sabemos que no será nada fácil. Al dia siguiente,domingo el restaurante del Robinson se llena de blancos,diplomatas y funcionarios de los consulados europeos y hasta del libano. En la barra del bar conocemos a varios,uno de ellos el consejero de la embajada de Francia nos comenta que en dos años se jubila y que el hijo del libanes de 4 años de edad es prodigio,la madre le compra un Cd de música y solo con escucharlo una vez,memoriza todas las canciones.Es simpático y trabajó varios años en Brasil y en Lima. Nos presenta al diplomata libanes que mañana nos acompañara a la embajada de Nigeria.

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MALI: Djenne – Sevaré – Dogon – BURKINA FASO: Ouagoudougou – Bobo Dioulasso – Banfora (13 – 19 deOutubro)

Quando chegamos ao desvio para Djenne, entramos numa estrada de terra batida, cuja paisagem voltava a ser a vida rural. Os pastores são imensos, com grandes rebanhos de cabra e manadas de vacas.

Para chegar a Djenné é necessário atravessar o rio Niger num ferry. Enquanto esperamos aproximou-se de nós um homem (Yussef), que vive em Djenné. Em troca de 7500 CFA, com almoço em sua casa, concordamos em que ele nos ajudasse na aldeia. Djenné é Património da Humanidade. É uma cidade em adobe, com uma enorme mesquita, também de adobe. Yussef levou-nos a pontos estratégicos de onde a vista para a mesquita era melhor.

Pelas ruas da aldeia há crianças por todo o lado, misturadas com burros e cabras que se atropelam pelas estreitas passagens. No centro das ruas regos de água desviam aquilo que nos parecia esgotos.

Na casa de Yussef estava a mulher com 3 filhos de 5,3 anos e o mais novo com apenas 2 semanas. Aí almoçamos com as crianças, arroz e peixe seco. A visita foi muito agradável, acabando de novo no ferry. Regressamos á estrada que nos levaria mais perto do país Dogon outro local a visitar do Mali.

Dormimos em Sevaré, onde aproveitei para ligar a Portugal, para desejar um bom aniversário a minha sobrinha Laura que cumpria 6 anos.

No dia 14 de Outubro decidimos não ir a Timbuktu dada a distância, a má estrada e sobretudo a presença de atentados da Al-Quaeda. Fomos para o Dogon Country um dos pontos mais interessantes do Mali! É um mundo aparte. As vilas de adobe construídas na Falésia de Bandiagara, são um espanto. Com a ajuda de um rapaz que conhecemos em Djiguibombo visitamos várias vilas (Djiguibombo, Kani-Kombolé e Teli). Na falésia vêm-se algumas casas minúsculas bem no alto, onde viviam os antepassados, uma etnia de pigmeus, a quem chamam “Teles”. Pela falésia distribuem-se casas em adobe, junto com os celeiros onde guardam os cereais.

Depois de deixar o rapaz, chamado Soumila continuamos nós pelo país Dogon. Passamos em Endé, Bagrou, Yaba Talo, Dondoro, Guimini. A partir daí disseram-nos que o caminho era mau, com areia e curvas. Não percebíamos bem o porque de espanto quando dizíamos que íamos sozinhos até Yawa, onde queríamos pernoitar. Rapidamente percebemos a dificuldade, quando começamos a atravessar dunas de areia. A paisagem deslumbrante, mas difícil de atravessar. Chegamos a Yawa, orientados pela falésia e pela bússola, tentando acertar no caminho certo. Subimos até a aldeia que se encontra no topo da falésia, onde dormimos, quase suspensos no bordo da falésia, local do acampamento.

No dia seguinte, 15 de Outubro, saímos em direcção a Bandiagara, demos boleia a uma mulher com o bebé as costas e um balde á cabeça. Quase todas as mulheres em idade fértil têm um filho pequeno que atam às costas com panos coloridos.

Depois de Bandiagara onde um polícia tentou retirar-nos, sem sucesso alguns CFA seguimos para Koro. O caminho de terra batida tornou-se um pouco aborrecido. Pelo caminho vêm-se nas poças meio secas, homens e crianças aproveitando a lama que ainda resta para fazer tijolos, que vão depositando a um canto de forma muito ordenado para secarem ao sol.

Em Koro atravessamos a fronteira com o BURKINA FASO. A saída do Mali foi simples. Vinte km depois chegamos a fronteira do Burkina Faso. Longa esta terra de ninguém! Já aqui se nota a influência da igreja católica, pois brincaram com o nome do Jesus Pablo. Na secretária de um dos polícias havia tinha na mesa uma pequena bíblia velha, com letras pequenas que provavelmente lia nos momentos mais aborrecidos. Na parede atrás dele a fotografia mal nítida de 4 rapazes, com o título:”Al-Quaeda, Wanted, Chercher”.

Estávamos a entrar no antigo Alto Volta. Em 1982 um chefe militar de nome Thomas Sankara decidiu mudar o nome para Burkina Faso, que significa “terra dos incorruptos”. De facto o Nome do país está bem aplicado, quando comparado com outros países vizinhos.

Chegamos á capital, Ouagoudougou, ao fim da tarde. A entrada na cidade foi complicada devido ao trânsito, dominado r bicicletas e mobiletes! Dormimos no Pavillon Vert, local de Backpakers.

No dia 16 de Outubro, domingo percorremos esta capital de nome estranho em bicicleta. Encontramos uma oficina de bicicletas onde convencemos o dono em troca de 4000 CFA a alugar 2 bicicletas durante o dia.

Começamos a caminhada, pelas ruas de Ouaga. Tínhamos muita vontade de o fazer e deu para matar saudades das viagens de bicicleta. Percorremos grande parte da cidade, perdidos no meio de mobiletes e outras bicicletas que inundam a cidade. Visitamos o estádio municipal, o palácio do presidente (onde não nos deixaram entrar) e aproveitamos para beber uma Brakina (cerveja local) num espaço próprio (terraços ao ar livre, com uns toldos, usados por habitantes da cidade, onde se bebe cerveja e comem uns tubérculos cozidos parecidos com batatas). O jantar foi num desses restaurantes ao ar livre, com muitas motas estacionadas na frente.

No dia seguinte (17 de Outubro) depois de percorrermos a cidade durante 2 horas lá conseguimos chegar á embaixada da Nigéria. Em 1 hora 2 controlos policiais. O primeiro tentou a sua sorte dizendo que não tínhamos parado no semáforo, ao que respondemos convictamente que ele estava enganado e que tínhamos parado no semáforo, que tínhamos respeitado os sinais. Apercebeu-se que não levaria nada nosso e deixou-nos ir. O segundo tentou de igual forma retirar-nos alguns CFA, mas como tínhamos toda a papelada em ordem não soube com que implicar. Afinal na terra dos incorruptos conhecemos a excepção da regra!

Na embaixada, aconselharam a pedir o visto no país anterior, ou seja no Benin. Decidimos sair da cidade, logo após trocar alguns Euros e fomos para Bobo-Dioulasso. Pelo caminho o que mais nos marcou foram as motas que passavam cheias de galinhas, completamente amontoadas umas sobre as outras.

Quando chegamos a Bobo ficamos na casa África, um sítio acolhedor, mas um pouco chato pela permissão do dono de entrada de rapazes em motas que tentam convencer-nos a serem os nossos guias. Visitamos o Grand Mosque, uma mesquita do século XVIII, em adobe. Foi pena, a chatice que tivemos com um desses rapazes insistentes em ser guias que nos acusou de racistas quando lhe dissemos que não. Escusado será dizer como esta crítica me ofendeu. C’est Afrique!

No dia 18 de Outubro fomos para Banfora. Pagam-se portagens para percorrer a estrada. Á chegada a Banfora, começamos a ver muitas mangas á venda. Se um carro pára é verdadeiramente assaltado pelas vendedoras que querem ser as primeiras a chegar para vender o seu artigo. É engraçado, mas algo confuso, quando diversas mãos com sacos de fruta ou bananas soltas nos entram carro dentro ficando a centímetros do nosso nariz.

Em Banfora, visitamos as cataratas de Karfiguela (1000 CFA). O acesso por um caminho entre a floresta. As cascatas são imponentes. Do topo das mesmas a vista é impressionante. Mais acima pequenas cascatas sucessivas formavam lagoas naturais onde as pessoas se banham. Ficamos por ali algum tempo contentes com tal surpresa. Foi sem duvida uma manha e inicio da tarde muito bem passados.

Descemos até ao carro pelo caminho inverso. Compramos 2 papais e bananas por 0,70 Euros e dirigimo-nos para uma aldeia de Fabedougou, onde umas formações rochosas (limestone) se erguem entre a vegetação. Provavelmente o resultado da acção da chuva e vento, da erosão de milhares de anos.

Regressamos em direcção ao lago Tengrela. Pelo caminho os miúdos que regressavam da escola gritavam “Le Blanc, le Blanc…” e cumprimentam de mão no ar. Encontramos na aldeia um acampamento local, de nome Kegnigohi. É o nome do avô do dono, um homem de 50 anos, bom conhecedor da região e apaixonado pelo Ghana. A aldeia é Senoufu e tem uma arquitectura tradicional, com pequena cabanas redondas com tectos de palha cónicos, que se dispões em redor de um átrio. No final da tarde fomos até ao centro da aldeia. As pessoas não gostam de fotografias e pedem de imediato um cadeaux. Conclusão: não há fotos!!

No dia 19 de Outubro fomos com o filho do dono do acampamento dar uma volta no lago, de piroga. Eram 6 horas e já remávamos no lago, tentando encontrar hipopótamos. Ouvimos, mas não vimos! O lago é muito bonito, com 9 metros de profundidade máxima e uma paisagem circundante muito verde. Na água há muitos nenúfares, uns que abrem de noite (brancos) e os que se abrem durante o dia (violeta). Valeu a pena, pela quantidade de pássaros visionados, pelo silêncio apreciado e pelo nascer do sol assistido.

Seguimos viagem com ideia de entrar no Ghana por uma estrada menos conhecida. Tomamos a direcção de Diebougou. Estávamos a prever uma estrada esburacada e em péssimas condições. No entanto estava em boas condições. Antes de deixar o Burkina Faso decidimos fazer um almoço á beira da estrada, uma vez que tínhamos gelo, cerveja fresca (Brakina) e pão. Descobrimos um sitio agradável á sombra de uma árvore.

Um acontecimento frequente em África é o aparecimento de pessoas em qualquer lado, no sítio que se pense que a probabilidade de encontrar alguém seja nula, lá aparece uma criança ou alguém que acaba por parar, observar e as vezes falar. Claro que no final do almoço já não estávamos sozinhos. Havia um grupo de mulheres e crianças que dificilmente comunicavam. Por fim, com ajuda da máquina fotográfica houve alguma comunicação. A miúda mais pequena dos seus 2 anos gritou quando me aproximei. Provavelmente nunca tinha visto um branco tão perto e teve medo!

Seguimos e rapidamente chegamos a Hamele. A saída do Burkina Faso foi rápida e eficiente.  Continuamos mais a frente onde um arco dizendo “Welcomme Ghana” nos deu as boas vindas… Foram as únicas pois aí começou a nossa saga de tentativa de entrar no Ghana. De facto, desde há 2 meses que só admitiam entrada de carros estrangeiros no Ghana com Carnet de passage, que nós não tínhamos… Qual a solução? Voltar para o Burkina Faso? Ser escoltados pela Policia até Accra (800 km), pagando o valor da escolta (150-200 Euros), ena capital tentar resolver o problema, sem saber ao certo se haveria solução. Ficamos um pouco de tempo á espera se haveria a tal escolta e um pouco desesperados com a situação e com a ideia de que estávamos a ser barrados na entrada de um país que de facto não era necessário ser atravessado para o nosso propósito, perguntamos se poderíamos voltar a polícia do BF para saber se nos anulariam o carimbo da entrada. Assim foi, regressamos ao Burkina Faso, passando pelo mesmo arco, mas que agora dizia “ Thanks for your visit”. Pisamos solo do Ghana, mas quase sem visita!

Voltamos a Ouaga. Muitos buracos, muito solavanco, muito desvio para não atropelar galinhas ou cabras. Passamos Leo e a estrada melhorou, no entanto a noite caiu e tivemos que conduzir cerca de 160 km na escuridão total, lidando com os máximos dos camiões, que teimam em mantê-los ligados, mesmo no cruzamento com outros. É duro conduzir á noite em África, sobretudo pela circulação pedestre de pessoas e animais nas bermas da estrada, sem reflectores ou outra forma de se notar a sua presença… Custou muito!

Acampamos no Camping Pharao, a 15 km de Ouaga, vazio, sem nenhum cliente, só nos acampados sob uma lâmpada rodeada de insectos de várias formas e cores. Tal era o cansaço, que dormimos muito bem depois de tomar um banho ao relento, atrás de um galinheiro e com um chuveiro improvisado!

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Video: Sahara Ocidental

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MALI: Kaes – Bamako – Segou Koro (9-12 Outubro)

Após a reza, Saw ligou o rádio para se actualizar, como era seu hábito. A rádio francesa, debitando as noticias Europeias, no meio do nada… Também o zurrar dos burros, que mais parecia terem um megafone nos despertou sucessivamente.

Por volta das 6:30 saímos da tenda e tiramos algumas fotos. Até Cumba Jalo, a senhora de 105 anos, ficou contente ao ver-se na máquina… riu-se quando tentou falar francês!

Antes de arrumar a tenda, trouxeram-nos água quente e café solúvel que tomamos sentados junto do chefe. Demos uma volta pela aldeia. Saw orientou-nos e apresentou-nos a pessoas, amigos de família e outros habitantes locais.

As pessoas da aldeia muito simpáticas, pareciam já conhecer-nos. A aldeia é bonita, com as suas construções de adobe. Há 3 mesquitas, mas às sextas-feiras todos rezam na maior. Nas praças das aldeias, havia uns estrados feitos de madeira tosca, cobertos com um telhado, onde homens sobretudo mais velhos descansavam, conversando e olhando!

Chegou a hora de partir, arrumamos tudo e despedimo-nos com uma fotografia de grupo. Recompensamos toda a simpatia ao chefe da aldeia, que ficou contente. Com o que lhe demos tinha possibilidade de comprar muito arroz para família. Foi o que nos pedi, um saco de arroz, enquanto estendia a mão com um punhado do cereal!

Saw acompanhou-nos no carro até á saída da aldeia, indicando-nos o caminho a seguir. Despedimo-nos dele e entreguei-lhe um brinquedo para o seu filho doente. Agradeceu e notou-se o contentamento.

Poucos metros a frente havia já dois caminhos, Não sabíamos qual deles seguir, pois pareciam iguais. O que nos valeu foi um grupo de 5 ou 6 miúdos, com as cabras, os pastores da aldeia. Eles sim nos disseram que estamos enganados e orientaram-nos correndo ao lado do carro, através do mato até á estrada de terra batida que supostamente nos levaria a Kayes. Tinha mais lógica, batia certo com a bússola que tínhamos, por isso confiamos na opinião deles e seguimos caminho.

O percurso muito atribulado. Oitenta e quatro km de solavancos. A paisagem dominada por baobás e respectivas sombras (baobabshadow). Começamos a ver os primeiros hornbill (aves encontradas na savana)

Á chegada a kayes dirigimo-nos á policia especial, num edifício colonial, muito degradado. Á porta como é frequente as ovelhas presas ao muro! Um dos oficiais orientou-nos numa sala, cuja parede lateral apresentava uma porta com uma grade trancada com um ferrolho, que dava aceso a uma cela. Espreitando por ela, um prisioneiro á moda antiga. Parecia uma cena de filme, o olhar dele tão inexpressivo, como que arrependido…

No caminho para Bamako, havia algumas portagens a pagar apesar da estrada esburacada, de modo que só conseguimos chegar a Sandaré a 120 km de kaes. Cansados e poeirentos decidimos parar ali, no hotel comunitário da vila.

Tínhamos o parque todo para nós e mais uma serie de sapos que comiam mosquitos onde há luz. Contei de uma só vez 16… pequeninos e sempre em movimento.

Mais tarde chegou um jipe com 3 pessoas, dois deles fardados e com uma Kalashnikov cada um ao ombro. Cumprimentaram e pareciam bem-dispostos, um pouco cambaleantes… até a arma se mexia demasiado! Um deles de tão desorientado até rezou no sentido oposto a Meca, sendo motivo de risota geral…

No dia seguinte seguimos para Bamako, 462 km até Bamako. A paisagem é muito verde, com mais baobás e a terra vermelha característica de África. Passamos por muitas vilas em que os miúdos acenam em grande algazarra.

Faltavam já poucos km até Bamako, quando vimos na berma da estrada uns miúdos com uns instrumentos que consistiam num pau com vários pedaços redondos de uma cabaça seca, fazia um som oco, muito agradável… um show para nós.

A entrada em Bamako é caótica como se estava a prever. Tentamos perguntar informação a um polícia sobre a embaixada do Burkina Faso, e ele de forma muito rude disse que eu deveria ter saído do carro para pedir a informação e não eles a deslocar-se. Ri-me e disse que não percebia francês, o que o deixou mais furioso ainda…

Com a ajuda do GPS e um pouco ao engano chegas a um Camping chamado Djabila, que agora é o Relais Bamako Plage, á beira do rio Niger, muito agradável, com uma piscina africana que foi uma surpresa.

Conhecemos uma cooperante espanhola. Trabalha para uma ONG e perguntamos o que fazia: umas coisas: com mulheres, micro credito, alfabetização e um pouco de saúde… Ora ai está! Entendo bem porque sou um inútil nesta coisa das ONG, sou muito específico, não sei fazer tanta coisa ao mesmo tempo, basicamente não tenho valor. Revolta a história das ONG… Espero que o trabalho em Moçambique se solidifique

No dia seguinte conseguimos o visto do Burkina Faso que ficou pronto em 2 horas, e de seguida o do Ghana que nos entregaram em 1 hora. O facto de não sermos residentes fez com que tivéssemos de pagar 80000 CFA cada um.

Demos boleia a um alemão que se dirigia a sua embaixada. Para o deixar o alemão cometemos uma pequena infracção observada por um polícia. Já sabíamos que a polícia era um pouco corrupta em Bamako e logo aí tivemos a prova disso. O polícia depois de ver os papéis disse: Q’est que on va fair por ça? Ao que eu respondi: 2000 CFA ce bom pour toi? E assim foi, sinto-me mal ter que jogar o jogo deles, mas para nos deixarem seguir caminho por vezes tem que se entrar neste sistema terceiro mundista.

Quando tentávamos trocar dinheiro num banco próximo reparamos numa carrinha azul, cuja porta escrevia a branco “Programme Shisto”. Seguimo-lo e apresentamo-nos como Urologistas Europeus, com alguma experiência Africana nessa área, sobretudo no tratamento de complicações de Schistosomiase Uro-Genital. Chama-se Dr. Moussa e dirige um laboratório no centre ville, de parasitologia, dedicando-se a pesquisa epidemiológica na área da Schistosomiase. Foi muito simpático connosco, muito interessado no nosso trabalho, e ficou particularmente entusiasmado quando lhe dissemos que também fazíamos ecografia Urologica, útil para a recolha de dados epidemiológicos no terreno. O facto de conseguirmos tratar as complicações da doença seria uma mais valia. Acabou por nos dar o contacto de um Urologista do Hospital Gabriel Toré, um dos grandes de Bamako, para no dia seguinte o contactarmos.

Apanhamos um táxi até ao Grand Marché. O taxista era um homem muito bem-, com uma gargalhada entre frases. “Oui, Bamako c’est bien”! O mercado, um caos, não avia um turista que fosse. Ao lado existe uma rua, onde são vendidos todos os artigos possíveis e imaginários para práticas de bruxaria. Há bancas com peles de animais, ossos, cabeças de crocodilo, de macaco ou outros animais cuja pestana pode ter utilidade na magia.

No dia 12 de Outubro, saímos em direcção ao Hospital Gabriel Toré. O típico hospital de uma capital Africana. Muita gente, sentada pelos cantos, no chão e sobre panos. Chegamos á consulta externa, um corredor, estreito, mas muito longo estava completamente cheio de doentes, de pessoas com um saco de radiografias, esperando a vez de ser chamadas.

Falamos com o urologista, do trabalho que eles fazem e percebemos as limitações dos 3 urologistas do Hospital principal da capital do Mali!.

Seguimos para Segou. A saída demorou, pois Bamako parecia não terminar nunca mais. Paramos em  Segou Koro. Visitamos a vila depois de pagar a oficial taxa de 2500 CFA cada ao chefe da vila. É uma vila onde teve origem a cultura Bamara. Na casa do chefe vimos uma tartaruga presa por uma corda. É sagrada e tem 46 anos.

É uma ldeia em adobe, em tons ocre e avermelhados, onde vivem cerca de 6000 pessoas. Tem muita vida, as mulheres nas lides habituais de África, com o pilão, a tratar dos cereais, ou dos filhos que sempre transportam. Gostamos muito não fosse a insistência do povo em que lhe déssemos um cadeaux. É pena que assim seja, é um sintoma do turismo, que ao oferecer o primeiro bom-bom regulamenta para quem vive tão precariamente a regra básica do turismo: Ocidental tem presentes para dar!

Voltamos a estrada em direcção a uma terriola chamada Bla, onde supostamente haveria um camping… Mentira. Estamos agora mesmo acampados, junto a um edifício vigiado, por um homem muito simpático. Há uma casa de banho africana (buraco no chão) e água que se retira de um profundo poço.

Está-se bem, está fresco e há menos mosquitos. O senhor já dorme, a cerca de 40 metros de nós deitado no chão, coberto por uma manta e com a típica cafeteira de plástico cheia de água a seu lado! Amanhã seguimos para Djenée!

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MAURITÂNIA: Nouakchott – MALI: Melga (6-8 Outubro)

Después de una noche espectacular en el desierto en Chami inicamos ruta hacia la capital (Nouakchott). La carretera en muy buen estado,calor intenso, a veces dunas de un lado y de otro y  progresivamente indicios de vegetación. Hasta los camellos son mas robustos y mejor alimentados que en el Sahara Occidental,…centenas de camellos. Si alguien quiere ver camellos que venga a Mauritania . Paramos irresistiblemente varias veces a tirar fotos y acabamos por desviarnos hacia la costa,  algo asi como Mejhert es el nombre de una aldea de pescadores, muy tranquila donde tomamos baño en un mar calmo y transparente,mientras los pescadores no especialmente simpaticos sacaban  las redes  de sus barcos en la misma playa. Son kilometros de playa virgen y paradisiacas, donde el propio concepto occidental de playa como sitio de placer ,no existe. Continuamos viaje hasta Nouakchott, con 4 controles mas de la policía…la “fiche” hasta llegar a la capital del pais, ciudad polvorienta y algo ventosa que mezcla en sus calles la arena del desierto y la basura de la ciudad. Un calor insoportable,como no lo habiamos sentido hasta ahora en el viaje.

Encontramos rápidamente el  Auberge de Menate, en el mismo centro de la ciudad.Un recinto cerrado con espacio para aparcar coche y una habitación por 13 euros.Tras una ducha refrescante salimos a  almorzar a un restaurante cercano, donde comimos el mejor cuscús desde que salimos.Y una cerveza a precio del oro, una lata de cerveza china por 5,5 euros, malisima pero fresca.Pedimos una para los dos para matar el gusanillo..

Una vez de vuelta al Albergue y charlando con otros clientes nos cuestionamos  visitar Senegal.Es un desvio,y por donde es posible entrar,y sin Carne de Passage, tendremos que pagar 300 euros como minimo,para solo 4 ó 5 dias. No se necesita visado pero directamente te roban el dinero por otro lado y con metodos mas coartivos. Nadie nos habla bien de la policia de Senegal, ya sea en los dos puestos fronterizos,como a lo largo de la carretera..Nadie entra en Senegal por tierra a no ser que vayas a vender tu coche y todo lo que puedas,por eso se monta este “negocio” que solo perjudica a viajeros como nosotros que simplemente quiere conocer el pais. De hecho nuestro hotel esta lleno de europeos que van para vender aqui en Mauritania o en Senegal y les compensa economicamente que los chuleen economicamente en la frontera. Todos nos aconsejan continuar para Mali. Una vez tomada la decision,vamos a visitar uno de los sitios si no el único que ofrece algo interesante al turista,en esta ciudad ,a unos 5 kms en la playa esta el famoso Marche de Pecheurs, mercado de pescadores con enormes piezas de muchos tipos de pescado en medio de un movimiento de trabajadores,compradores…realmente impresionante. Es la hora de llegada de los barcos a las 5 de la tarde,y desde la orilla meten los barcos directamente en la arena.Todo un espectáculo de luz y movimiento, y algo peligroso para conseguir fotografias. La policía nos dice que solo al mar,aun asi robamos muchas fotos.Discretamente acabamos por contemplar pasivamente el que dicen ser el mayor mercado de pescado de toda Africa.Vuelta  al albergue,y litros de agua para combatir la deshidratación.

Despues de una noche de intenso calor nos tomamos las cosas con calma. Desayunamos café y pan con mermelada de almendras (que nos había regalado Pate y habíamos prometido comer en Mauritania) y conversamos con un belga que viaja en moto,desde su país hasta Surafrica. Nos comenta que tambien tiene dudas de ir a Senegal.

Cambiamos algo de dinero,hacemos mas fotocopias de la “fiche” y llenamos deposito.Salimos en dirección a Aleg,y decidimos que vamos a a desviarnos de la ruta pretendida hacia el sur y bordear Mauritania, cerca del rio Senegal . El paisaje inicialmente desertico,con dunas de color salmon y casas de tejado azul,se va volviendo mas verde,a pesar de la arena. Los camellos que se refugian del fuerte calor del medio dia bajo los arboles van dando paso a manadas de cabras, vacas ,caballos y gran cantidad de burros que peligrosamente atraviesan la carretera. En total hoy fueron 17 controles policiales…para que quede constancia de nuestro paso por este país. La carretera hasta Aleg parecía la carretera de la muerte, a cada lado pedazos de neumáticos abandonados años y años hasta ser enterrados por la arena,en varias posiciones,y tamaños… michelins,general,dunlop y otras marcas que no resistían el peso de los cargados camiones y el calor intenso del asfalto.Animales muertos yacían en el arcen, en varios estados de descomposición,desde varias horas, hasta semanas y meses.Conseguias ver burros,vacas,cabras y hasta camellos que sucumbieron a la deshidratación o a la embestida de los coche que no conseguirán evitarlos.El calor sofocante parece afectar a todos y nos costaba ganar kms al dia y el agua mineral engarrafada era a cada momento.

En Bohge nos desviamos a Kaide siguiendo paralelos al rio Senegal.Del otro lado de la orilla,el país vecino que desistimos de visitar.El paisaje se torna mas verde con numerosas lagunas donde bebe el ganado y los niños se bañan.Llegados a Kaide ,repostamos y decidimos continuar a pesar de la horasin saber que el asfaltao desaparece. Tras 20 min de camino y cansados decidimos hacer noche en un poblado llamado Seyenee Wourumolo, donde muy amablemente los lugareños nos dejaron acampar rodeados de vacas, junto al rio. Inmediatamente somos rodeados de chicos curiosos,los mayores intentaban espantarloscomo si fueran moscas para dejarnos tranquilos .Felizmente se levanto una brisa que alivio el calor sofocante de la sabana.

Tras una noche agradable,nos levantamos cuando el sol empieza a despuntar por el horizonte. Aparecen nuevamente los dos campesinos de las casas mas próximas,uno de ellos,mas culto nos explica que ahora todo esta pacifico,pero que hace 10 años estaba todo muy complicado.Sienpre hubo diferencia entre los mauritanos del norte,los Moor,de descendencia marroquí,y de piel mas clara, y los negros del sur.Nos conto que la mayoría de los terroristas y bandidos eran de los Moors pero ahora todo estaba tranquilo.Aparece un chico que es hermano de uno de los campesinos ,que nos pide ir en nuestro coche a Mbout a la boda de un amigo,nosotros obviamente acccedemos.Nos ponemos en marcha por una carretera en construcción,en un paisaje mas verde lleno de lagunas temporales por los últimos dia de lluvia y pequeños ríos,se acabo el desierto! .Encontramos trabajadores en la carretera y un señor de aspecto portugués,al que abordamos con un “bom dia,esta tudo bem?” .Pertenece a una compañía de los Mota,de Amarante.Nos cuenta que las carreteras son construidas con fondos europeos,y que solo hacen 6 metros de ancho asfaltado, pero que después no hay ningún programa de mantenimiento.Continuamos 80 kms hasta Mbout sorteando vacas,burros ,cabras que imprevistamente atraviesan el camino. Cuando llegamos a la casa donde le esperan otros amigos, nos invitan a descansar en la casa,y sentados en alfombras y cojines,nos preparan te mientras nos hablan de la vida en Mauritania.Fotos para recordar, agua y zumos frescos y continuamos viaje por un camino cada vez mas complicado. El asfaltos no existe y los desvíos son constantes con el suelo escabroso  sorteando algunas colinas…vamos en dirección a Selibebe próximo a la frontera con Mali,son 120 kms que nos llevam unas dos horas y media.

Llegados a Selibebe intentamos saber donde se sella el pasaporte y donde esta la frontera.Esta se encuentra en un pueblo llamado Melge (Mauritania)  a unos 55 kms,pero que el camino es muy malo,y nos aconsejan ir con un guía para no perdernos.La gendarmería nos manda a la policía,esta a la gendarmeria…,nadie tiene muy claro como debemos hacer para sellar la salida del país. Acabamos en una comisaria de policía,donde 4-5 policias, tirados en el suelo,a descansar y a comer con las manos,nos comentan que por allí no suelen pasar turistas,y no saben claramente como hacer.La situación parace complicada y empezamos a pensar que vamos a tener que dar la vuelta…seria terrible.Mientras esperamos en un banco en el pórtico de la policía,todo con mal aspecto y descuidado..pasa por nuestros pies un lagarto blanco y nos comentan los policías que es señal de buena suerte.

Aparece en moto el jefe de la policía que muy amablemente nos explica que no hay problema ninguno,toma nota de nuestros datos y llamara al puesto fronteirizo para notificar nuestra llegada. Fueron mas de 55 kms de camino de tierra campo atraves,com entradas y salidas de ríos secos donde sirvió de entrenamiento para nuestro 4×4. Y vimos nuestro primer baobab, en Mauritania! Donde nunca imaginamos ver estos maravillosos arboles.

Finalmente y, exhaustos,llegamos a Melga-mauritania, donde se encontraba un puesto policial. por el comportamiento un tanto torpe del policia pensamos que nunca saldríamos de alli. Se llevo nuestros pasaportes y después de 15 minutos nos dice que no hace falta sellar el pasaporte…como? Ni lo creemos,ha llamado a la capital y ha dado notificación de nuestra salida del país,y nos dice que nos campañara al rio para tener seguridad que pasamos la frontera sin problemas.Se mete en nuestro coche con su arma, kalashnikov, sentado a mi lado y apuntando el arma hacia atras.Carlos en la parte trasera del coche con la cabeza desviada de la trayectoria del arma.Llegamos al rio,con una margen de unos 30 metros,y al otro lado Mali. No salíamos de nuestro asombro..El coche con fuerza atravesó el rio con mas de un metro de profundidad, y el agua saltando por encima del capó.Entramos en Mali!!! pero sin saber muy bien donde sellar el pasaporte de entrada…sería en una aldea a 300m de la orilla.Era Melga-Mali  en un cutre puesto de aduanas donde un simpático hombre con pocas ganas de trabajar,nos tramito la entrada en el país..realmente no hizo nada,solo el papel del coche(Laissez Passer) unos 10000 CFA (moneda local).Nos dijo que sellasemos los pasaportes en  Kayes,  la ciudad mas importante cercana(80 kms). Decidimos buscar un sitio en la aldea y cuando nos adentramos fue una revolución de niños llegándose al coche para darnos la mano y saludarnos ,los mayores también, hablamos con un señor que nos recomendó pedir permiso al jefe del poblado,un cargo que se hereda de familia,como un presidente de la comunidad.Un cargo respetable para solucionar los problemas,antes de recurrir a la policia.El jefe  decidio que acamparíamos en su casa, próxima a la mezquita.A la llegada a la casa,eran saludos de todos los miembros de la familia, hemanos ,padres ,sobrinos…nietos y hasta de su abuela de 105 años que se acerco para darnos la bienvenida a su casa.Indescriptible. El jefe vestido con chilaba oscura,nos conto como había trabajado en Europa en distintas ciudades,incluida Paris, donde había conseguido entrar en los años 90  a través de las Palmas de Gran canaria.Este hombre de 41 años llamado Sow muy simpático y amable dispuso todo a su alcance para nuestro confort, nos ofrecio su casa para dormir,su poca agua y leche de vaca para beber y su grande hospitalidad,a cambio de nada.

En un espacio abierto a la luz de las estrellas metimos el coche en lo que podría ser un patio entre dependencias de barro y madera, compartido con los animales de la familia( burros y cabras).Todos sentados a nuestro alrededor intentando escuchar la conversación con Sow.Nos invito a te y a comer harina con legumbres,con gran dificultad por nuestra parte por comer con los dedos de la mano.Tiramos fotos con la familia con fondo la mezquita,y montamos la tienda con grande estupefacción por parte de ellos,debian pensar que eramos extraterrestres.

Dormimos estupendamente apesar de un calor intenso con la luna en cuarto creciente y rodeado de camas al aire libre con mosquiteras donadas por el gobierno.Hasta la abuela centenaria dormia y roncaba al aire libre….realmente entrañable. De madrugada solo se oia el rebuznar pausado de los burros interrumpido por el rezo musulman a las 5:40. No podía haber mejor bienvenida a este maravilloso país, Mali.

Vejam mais fotos na Galeria: Mauritânia

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SAHARA OCIDENTAL: Dakhla – MAURITÂNIA: Chami (4-5 Outubro)

Uma manhã de descanso, com direito a arrumação e limpeza do carro e da roupa. Estando já quase de saída para o centro da cidade reparamos que o carro não pegava. Pensamos que era da bateria, mas afinal era um problema eléctrico da bomba do injector. Reparado no acto e pago com um telemóvel usado e algum dinheiro… O homem do campismo era muito atencioso e ajudou-nos nesta situação. Conhecia Espanha pelas piores razões: tráfico de Haxixe… Ficou por lá 3 anos e partilhou cela com um português que dizia muitos palavrões. Um homem do norte certamente!

Saímos de Dakla ao fim da tarde e fomos até a baia onde a policia nos autorizou a acampar. Acabamos por ficar no espaço de um campismo para “Kite-Surfers”. Percebemos a amabilidade dos marroquinos, quando põe a mesa a contar connosco. Ainda dissemos que não, no entanto foi em vão, pois eles insistiram tanto que acabamos por nos sentar e comer com eles… E que bela Tagine!

A noite ventosa foi piorando! O ruído barulho não deixava adormecer e parecia que a tenda voava, por isso decidimos, desmontar a tenda e dormir dentro do carro. Quando acordamos, preparamo-nos para mais uma jornada até á fronteira com a Mauritânia. Começamos a conduzir bem pela mesma paisagem, com deserto e o mar á direita, mas sempre rumando ao sul.

Houve algumas paragens obrigatórias: camelos, camelos, camelos! Aproximamo-nos por um trilho, que nos levavam junto aos animais. Fizemos um pequeno vídeo que demonstra um pouco da beleza do momento

A paragem seguinte foi por indicação de um polícia, que afinal o que queria era uma prendinha… não havendo whisky ficou com um telemóvel usado. Então sim podemos seguir viagem.

Antes de passar a fronteira enchemos o depósito e um jerrycan, de gasóleo. Para além de ser mais barato no Sahara Ocidental, permitiu-nos gastar os últimos Dirhans.

A travessia da fronteira, em Guargarate, começava então, na primeira de 3 partes:

-Sair de Marrocos, foi fácil, apesar de burocrática e demais uns pedidos de presentes. Desta vez negados. Foram 6 vezes que mostramos os passaportes já carimbados.

– A terra de ninguém é surreal. Logo a entrada o GPS avisa o pelo perigo de minas nessa área. Não há estrada, mas sim vários trilhos confusos que atravessam uma zona de deserto, cuja paisagem está decorada com carros velhos abandonados, ou a carcaça deles, frigoríficos maquinas fotocopiadoras , etc.…

– Há chegada ao posto fronteiriço da Mauritânia, fomos revistados por mais um polícia simpático, que nos revistou o carro todo. Descobriu o saco dos telemóveis usados… Está-se mesmo a ver que escolheu um! Os restantes trâmites da fronteira foram pausados pela hora da oração, na devida esteira ao ar livre… pesar do caos e da desorganização lá conseguimos continuar o caminho, não antes de comprar um seguro (20 Euros) e trocar algum dinheiro, para a moeda local (Ouguiya).

A Mauritânia tem uma paisagem semelhante a do Sahara Ocidental, no entanto mais verde. Há dunas e muita mais arvores. Camelos também abundam, no entanto talvez por ser mais verde e haver mais vegetação parecem melhor tratados.

A Mauritânia é sem dúvida mais pobre e desorganizado.

Em vez de seguirmos para Nouadibhou preferimos ir em direcção a Nouakchot. Apesar de ser um país pacífico o passado, deste país com sequestros e roubos fez com que respeitássemos a noite e parássemos a meio de caminho. Paramos na vila de Chami. Pedimos informação sobre a segurança de acampar por ali. Disseram que poderíamos acampar com a polícia ou então ficar no “Auberge”. Assim fizemos. Encontramos um grupo de rapazes deitados no chão e perguntamos e podíamos ficar ali.

O chefe deles, um homem culto que trocou 18 anos da rotina parisiense pela tranquilidade do deserto, autorizou-nos a ficar. Montamos a tenda, em plena areia do deserto.

Íamos ficar no meio do nada, no deserto da Mauritânia. O homem mandou colocar uma esteira na areia, em frente ao nosso carro e almofadas, para ai nos sentamos. Ficamos na conversa, bebendo chá, que tradicionalmente é servido em 3 pequenos copos, com muito chá e pouca menta. Muito agradável, o ambiente. Tal como o homem disse, não era um “auberge” de 5 estrelas, mas sim de muitas, pois são todas as que se podem ver no céu…

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Marrocos: Rabat – Marrakech – Ait Benhadou – Foum Zguid – Sidi Afkhenir – Laayoune – Dakhla (30 Setembro-3 Outubro)

No dia 30 de Setembro acordamos cedo para poder chegar a tempo á embaixada da Mauritânia em Rabat. Mais uma vez uma serie de carros estacionados, alguns deles de matrícula europeia, sobretudo francesa. São negócios feitos também por alguns Europeus que compram carros velhos, com os quais atravessam até a Mauritânia, Senegal ou Mali. Aí vendem os carros com seu conteúdo e regressam ao país de origem de avião…  Talvez seja um negócio rentável!

Entregaram-nos o visto sem problemas. Validade de 7 dias, com entrada a 3 de Outubro. Ficamos contentes, pois assim já poderíamos seguir viagem. Seguimos em direcção a Marrakech. Quase 300 Km por uma auto-estrada com qualidade. A paisagem, começa a adquirir um tom mais avermelhado, as características da terra do Atlas. Paramos no Campismo Relais au Marrakech onde passamos a noite.

No dia seguinte, depois de abastecermos o depósito conduzimos em direcção a Ouarzazate. O caminho é espectacular. A paisagem, essencialmente rural, com muitas cenas quase bíblicas. Esta estrada cruza o Alto Atlas. Chegamos a atingir 2230 metros de altitude! Bela vista. Paramos em Ait Benhadou. O impacto inicial ao ver as ruínas desta vila é de espanto. Aqui rodaram vários filmes não seja este cenário o ideal, para o “Lawrence da Arabia”, O “Jesus de Nazaré” ou o “ Gladiador”.

Seguimos viagem. Passamos Tezanakt e continuamos, mais para sul em direcção a Foum Zguid. A paisagem ia mudando do alto atlas, para deserto. Em Foum Zguid ficamos no parque de campismo Khayma Park, onde fomos recebidos com um chá rigorosamente preparado.

No dia 2 de Outubro saímos na direcção de Tata. Paramos em Tissint para ver as cascatas que nos tinham falado na véspera. Vimos vários dromedários. Uma das cáfilas com o tuareg que nos seguiu provavelmente para pedir alguns Dirhans pelas fotos captadas. Almoçamos em Assa.

A tarde foi passada a conduzir. Mais uma vez a paisagem do deserto nos surpreendia, sobretudo pela sua imensidão. Chegamos a Guelmim e fomos na direcção de Tan Tan. Mas um erro de cálculos fez com que tivéssemos de parar para preencher o depósito, com a nossa reserve de 20 litros de um jerrycan.

Chegamos a Sidi Afkhenir já de noite e não tínhamos onde acampar, por isso depois de comer um tagine de peixe decidimos pedir a uma família junto á praia, e atrás da rua principal da cidade, que nos deixasse estacionar junto a casa deles e aí pernoitar.

A noite foi agitada, com muito vento e alguma chuva. Foi pouca mas o suficiente para acordar de tempos a tempos. Pelas 7 horas já estávamos a caminho, depois de gratificar o homem que durante a noite nos vigiou a tenda. A casa onde vivia, em plena praia da vila, tinha anexado, aquilo que pareciam uns balneários públicos, com várias latrinas e um tanque cheio de água.

Despedidas feitas e umas fotos tiradas e metemo-nos a caminho. Andamos uns largos km, ainda com o céu muito nublado e passamos por uma zona de pequenas dunas de areia. Paramos para a respectiva foto!

Seguimos viagem. Os camelos apareciam constantemente, em cáfilas bastante numerosas, Notava-se que eram selvagens, pois apareciam de pêlo mal tratado e por vezes muito magros. De qualquer forma é sempre um espanto ver tamanho animal, no seu habitat natural.

O Sahara Ocidental foi colónia Espanhola até 1975. Desde essa altura foi disputado entre Marrocos e a FrentePolisário. Com o cessar fogo de 1991, Marrocos ficou com a governação de todo o território. Ficou decidido que um referendo iria deixar a decisão aos Saharawis sobre quem deveria governar o Sahara Ocidental, no entanto, a dúvida da ONU sobre quem tem o direito de voto, tem arrastado esta situação, ainda sem solução.

Antes de chegar a Laayoune começaram os controlos de polícia. Tentamos adivinhar qual a policia Marroquina, ou a da Frente Polisário. Ambas muito simpáticas, mas muito burocráticas. Querem ver o passaporte. Alguns perguntam pela “ficha”e como estávamos preparados com um documento em francês com as nossas informações e do carro, conseguimos poupar algum tempo de espera, enquanto apontavam os dados do passaporte. Curiosamente todos perguntavam as nossas profissões, e também todos se admiravam quando dizíamos que éramos médicos.

No total foram 11 controlos policiais, á entrada e saída das povoações. O 4º controlo foi um pouco diferente. Multa por excesso de velocidade… 300 Dirhans. A razão do nosso lado!

Continuamos por uma paisagem desértica até Dakhla, um braço de deserto que se mete Mara adentro, por cerca de 40 Km. À chegada, mais um controlo. Este mais demorado. Após a entrega dos passaportes, ainda nos pediu um “gift”, já que éramos médicos, não haveria nada para as dores de cabeça? Nada que um Paracetamol não resolva!

Chegamos ao parque de campismo Moussafir. Não tem muito bom aspecto, mas é suficiente para passar a noite. Tentamos fazer campismo selvagem, mas aconselharam para não o fazer caso contrário a polícia poderia chatear-nos. Assim ficamos no campismo, tentando resguardar a tenda do vento que teima em soprar!

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MARROCOS: Algeciras-Tanger-Larache-Rabat-Fes 26-29 Setembro 2011

Na segunda-feira, dia 26 de Setembro saímos em direcção a Marrocos. Depois da reorganização da mala avançamos para Triana para a visita aos pais do Pablo. Almoçamos, um belo manjar Sevilhano. Mais uma vez sinto que as despedidas são um momento que apetece ultrapassar, ou pelo menos vivê-lo em ausência. Não gosto nada de despedidas e também no gostei desta. De repente parece que vamos sair sem voltar á terra original… e isso transmite uma melancolia, só terminada depois de pensar que o motivo desta partida é a realização de um projecto já antigo.

Demoramos umas 2 horas a chegar a Algeciras, onde apanhamos o barco até Tanger. Viajamos na companhia IMTC, tendo a viagem demorado cerca de 1 hora e meia. O tempo de espera no porto foi de ansiedade. Com um atraso de quase uma hora o Ferry iniciou o percurso, cruzando os 13 km, que separam África da Europa. Poucos passageiros e a maioria Marroquinos imigrados na Europa. Carimbamos o passaporte a bordo do barco e á chegada, as formalidades pela condução de um veículo espanhol atrasaram-nos mais um pouco. Da última vez que tínhamos estado em Marrocos o barco chegou mesmo ao centro da cidade de Tânger, mas desta vez foi usado o novo porto, que fica a 52 km da cidade.

Cento de dez km depois estávamos em Larache. A irmã do Pablo tem uma casa remodelada na medina da cidade. Uma casa espetacular, ideal para uma escapada a Marrocos… Jamal, um amigo de Marrocos recebeu-nos com um chá de menta bem merecido depois de um dia cansativo.

Durante a noite, pelas 4 horas da madrugada ocorreu o típico de Marrocos. Despertar com os cânticos religiosos da Mesquita mais próxima. O som exótico dura pouco, pelo que o sono foi contínuo até as 9 horas.

A Medina de Larache está muito bem conservada em termos de arquitectura e mantém uma vida autenticamente marroquina. Aproveitamos para trocar algum dinheiro e tomar um sumo de laranja na Praça de Espanha. Fomos abordados por um homem que se sentou na nossa mesa. Pouco depois éramos já 5 pessoas á mesma mesa, conversando numa mistura de português, francês e espanhol.

Seguimos em direcção a Rabat. Pelo caminho a paisagem é dominada por enormes extensões de campos decorados por estufas e homens e mulheres que tratam os frutos e legumes que serão depois levados para os mercados. Na berma da estrada a cada passo encontrava-se alguns homens normalmente vestidos, com uma pasta preta na mão, como se acabassem de sair do escritório. Pediam boleia mesmo ali, entre a auto-estrada e os campos cultivados.

Chegamos Rabat e ficamos surpreendidos com a quantidade de polícias na rua, como se algum acontecimento diplomático fosse surgir em qualquer esquina. Encontramos facilmente a embaixada da Mauritânia, graças á simpatia dos polícias e ao nosso escasso vocabulário de francês.

A embaixada da Mauritânia estava já fechada, uma vez que já passava das 15 h. Aconselham-nos a voltar no dia seguinte pelas 9 horas para pedir o visto.

Uma vez que estava na mesma rua, dirigimo-nos á embaixada do Mali. A simpatia das pessoas nesta embaixada fez com que em 1 hora conseguíssemos o visto no Passaporte. Por 250 Dirham cada um e duas fotografias conseguimos o visto. Quando fizemos o pedido disseram que só no dia seguinte poderia ser recolhido, no entanto, íamos já em direcção ao carro quando ouvimos um grito e um assobio. O recepcionista fazia-nos sinal para voltar… “Monsieur , afinal fica pronto hoje…” Excelente!

No dia seguinte dirigimo-nos á embaixada da Mauritânia. Há chegada á rua da embaixada , que por coincidência é a mesma de Portugal, reparamos na quantidade de carros estacionados de pessoas que solicitam o mesmo visto. A fila era enorme! Depois de preencher os formulários e juntar 2 fotografias e a cópia do passaporte entregamos os papéis, pagando 340 Dh por cada pessoa. Mais caro que o do Mali e mais demorado. “Vendredi a 15 h…”. Isso significava mais 2 dias por Rabat!

Depois disto fomos a um mecânico para tentar reparar a tomada de 12 V onde habitualmente ligamos o GPS. Paramos numa bomba de gasolina e perguntamos onde nos poderião reparar aquela avaria eléctrica. Um dos funcionáriosa bomba montou-se conosco no carro e levou-nos a uma pequena oficina onde o dono da oficina depois de tentar diagnosticar o problema, com um “busca-polos” concluiu que a peça de encaixe do isqueiro estaria danificada… “C’est cassé!” dizia ele. Por 50 Dh reparou o problema. De facto a capacidade de resolução de pequenos problemas desta gente é notável e mais uma vez se prova o sentido prático que apresentam.

Antes de voltar á embaixada da Mauritânia visitamos o Mausoleu de Hassan II.Um bonito espaço, rodeado por uma muralha, com vários pilares de pedra, uma torre e o Mausoleu, onde está enterrado o rei Hassan II.

Durante a espera na embaixada da Mauritania tínhamos conhecido os dois portugueses que conduziam um todo-terreno de matricula portuguesa. Dois amigos que decidiram largar as vidas, em tempos, estáveis em Portugal e viajar em direcção a Angola, onde tentariam um novo negócio. Mais dois portugueses que rumam á terra das oportunidades. Quando os conhecemos tinham estado a conversar com um Mauritaniano, que lhes prometeu em troca de 300 Dh conseguir o visto no próprio dia. Para além disso, pelos contactos que dizem ter, tinham já contactado com alguém da embaixada portuguesa em Rabat para o mesmo fim. Ficamos com eles na esperança de também nós conseguirmos o nosso visto no próprio dia. Ás 15 horas lá estávamos, mas o pretendido não foi possível e obtivemos obviamente a mesma resposta: “Vendredi a 15 h…” Desta vez continuamos pela costa e acampamos em Skirhat, num parque de campismo junto á estrada.

No dia seguinte, 29 de Setembro de 2011, decidimos visitar Fés uma vez que tínhamos que esperar mais um dia. Percorremos quase 200 km entre Rabat e Fés. O encanto desta cidade Patrimonio da Humanidade, é a sua medina, rodeada por uma enorme muralha. A medina é labiríntica e é muito fácil perder-se no seu interior. Todas as ruas parecem iguais, e mesmo para aquele com o melhor sentido de orientação desorienta-se ao primeiro momento.

Quando chegamos ao parque de campismo Internacional que se encontra a cerca de 5 km fora da cidade, conhecemos uma rapariga, de nome Melouda, que se ofereceu para nos mostrar a medina. E assim foi! Mostrou-nos os mercados, as mesquitas e as casas de curtumes, com os espantosos tanques onde os homens tratam as peles desde que as recebem até que as tingem das diferentes cores. Curioso que as cores são todas naturais, sendo que a mais difícil e cara é o amarelo, pois deriva do Acafrão. Desde há 10 anos que tinha estado em Marrocos, tudo continua igual…

Uma tarde bem passada, com o merecido descanso, já que amanhã voltamos a Rabat para recolher os passaportes com o respectivo visto da Mauritânia.

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